LUEGO DE LOS INCENDIOS, LA RECUPERACIÓN.

Por Javier Serfilippo.


La Asociación Amigos de la Patagonia (AAP), a través del Programa ReforestArg, se dedica a la restauración ecológica de sitios incendiados en la Patagonia. Recientemente, y en el marco de dicho Programa, ha presentado un ambicioso proyecto que consiste en plantar un millón de árboles nativos en Bosques Andino-Patagónicos que han sido devastados por los incendios forestales. En el camino de lograr dicho objetivo, la Asociación se encuentra convocando a benefactores, personas, asociaciones, universidades, empresas, cooperativas, mutuales, organizaciones estatales y privadas que deseen participar con proyectos, acuerdos y contribuciones económicas.



By Vera & Jean-Christophe (Flickr: Patagonian jungle) [CC BY-SA 2.0], via Wikimedia Commons

Cabe destacar que los bosques Andino-Patagónicos son uno de los principales ecosistemas forestales de la Argentina y brindan una multiplicidad de servicios ecosistémicos. Entre ellos podemos mencionarla regulación hídrica, la regulación del clima, la protección del suelo, el mantenimiento de la biodiversidad y el bienestar espiritual. Lamentablemente, en las últimas décadas, la frecuencia e intensidad de los incendios ha aumentado progresivamente en la región. El más reciente, y de gran magnitud, fue el incendio ocurrido en 2015 en el noroeste de la Provincia de Chubut, en la localidad de Cholila, en la que se quemaron aproximadamente 40.000 hectáreas de bosque nativo. Este incendio, como todos los demás, implica la –invaluable- pérdida de servicios ecosistémicos, la eliminación completa de la cobertura vegetal y la emisión de grandes cantidades de dióxido de carbono a la atmósfera.



¿Cómo se regenera un bosque luego de un incendio?


La regeneración natural del bosque hasta el estado original puede llevar cientos de años. Comienza con una sucesión secundaria, en la cual inicialmente crecen y se asientan las especies “pioneras”, es decir, en esta etapa la fisonomía y estructura del bosque es aún muy distinto del original, y con el transcurso de los años irán siendo reemplazadas por las especies “tardías”, adoptando una estructura más parecida a la original.

Este proceso de regeneración natural y “vuelta hacia un estado prístino” (si es que se puede) suele demorar muchísimos años. Es por ello que se han desarrollado técnicas y manejos del bosque que pueden acelerar el proceso de recuperación. Particularmente, una alternativa es la plantación de especies forestales, como plantea el Proyecto del que hacemos referencia al comienzo. A menudo se asume que la implantación de vegetación favorecería el asentamiento y desarrollo de la fauna, por lo que esto aceleraría la recuperación y restauración del Bosque Andino-Patagónico. Esto ocurriría porque la vegetación es considerada un productor primario que impulsa al resto de la cadena trófica, en un control denominado “Bottom-Up”, o sea, desde abajo hacia arriba, y así favorece el desarrollo y restauración del ecosistema.



Aplaudimos la iniciativa y esperamos la colaboración de diversas instituciones y empresas, a la vez que creemos que dicho Proyecto debe planificarse y ejecutarse con la mayor profesionalidad que el caso requiere.

Por Javier Serfilippo
Lic. En Ciencias Ambientales



Fuentes:
Asociación Amigos de la Patagonia.
Hoobs, R, J. y Cramer, V. 2008. Restoration ecology: Interventionists approaches for restoring and maitaining ecosystem function in the face of rapid environmental change.

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