CADA GOTA DE AGUA CUENTA: SOLUCIONES PARA EL USO RACIONAL DE LOS RECURSOS HÍDRICOS DESDE LA INGENIERÍA CIVIL.

Por Tatiana Alexia Mikaelian


Los días 9 y 10 de marzo tuvo lugar en el Consejo Profesional de Ingeniería Civil (CPIC) las primeras Jornadas de Ingeniería Civil en el marco de la 8° Cumbre de Asociaciones profesionales de Ingenieros Civiles de Lengua Portuguesa y Castellana. En esta oportunidad, se abordaron temáticas muy modernas y acuciantes, como la ley y la ética en las contrataciones públicas, la ingeniería sustentable y responsabilidad social, la educación continua y la ingeniería solidaria . Desde Bioproyecto, cubrimos el panel de Ingeniería Sustentable y Responsabilidad social, en el cual el tópico fue “El manejo del agua y su calidad”, con la participación de profesionales de renombre de España, Colombia, Cuba, Cabo Verde y Argentina.



La Prof. Mg. Ing. Kyra Bueno Risco, Presidente de la Sociedad de Ingenieros Civiles de Cuba, disertó sobre las responsabilidades sociales del Ingeniero, abarcando temas relativos a ambiente, vivienda y agua. Destacó que la práctica ingenieril no es inerte, sino que acompaña siempre el desarrollo social y su dinámica. A su vez, reflexiona que la ingeniería civil ha ayudado a la humanidad en un sinfín de aspectos, pero que muchas veces estas grandes obras han ido en detrimento del medio ambiente. Este es el momento histórico, sostiene, para que la ingeniería incorpore en su ética profesional la búsqueda del equilibrio ecológico, junto con el social.

Desde la experiencia cubana, Kyra nos comparte los objetivos estratégicos de la Política Nacional del Agua en Cuba, que son fomentar el uso racional y productivo del agua en función del desarrollo socioeconómico, elevar la calidad de los servicios de abastecimiento de agua, y asegurar la gestión integral sostenible por cuencas hidrogeográficas. En cuanto al desarrollo humano, la ingeniera nos asombra con el increíble dato que desde el 2004 el 95.6% de la población cubana tiene acceso sostenible al agua potable. A modo de comparación, según el último censo nacional de 2010, Argentina cuenta con una cobertura del 83% de la población con agua potable, es decir que el 17% no tiene ese servicio básico y esencial.



Cruzando el Atlántico y cerca de las costas africanas, el Ing. Victor Coutinho, presidente de la Asociación de Ingenieros de Cabo Verde, nos trae un panorama desolador. En su país de islas hay una sequía extrema hace más de 30 años, y una aridez fulminante. “No hay agua”, sentencia. “Sólo hay uno o dos meses húmedos por año, de los cuales llueve 15, 20 días y el agua de las lluvias se pierde para el mar”. Grandes proyectos con financiamiento internacional están siendo ejecutados en Cabo Verde para revertir esta situación, y lograr que cada ciudadano tenga acceso al agua. Entre ellos se destaca el proyecto WASH, que utiliza una estrategia basada en líneas prioritarias de acción, atacando desde aspectos institucionales como la transformación de las ineficientes empresas públicas y organismos reguladores, hasta la mejora de la calidad y del alcance de las infraestructuras de agua y saneamiento. La meta que tienen en mira, "el ideal", dice el Ing. Coutinho es, tal como plantea la OMS, “que cada ciudadano disponga entre 40 y 90 litros de agua por día, y que de esos litros al menos cinco tengan calidad de agua potable”. Además, agrega la cuestión de la accesibilidad, ya que “la fuente de agua no debe estar a más de 250 m de distancia de los hogares”. A modo de comparación, en la Argentina se calcula un consumo diez veces superior al recomendado por la OMS, de aproximadamente 500 litros diarios por persona. Este exceso está asociado a las pérdidas de agua y el derroche en el hogar.



La disertante española, la Dra. Sara Momparler, nos hace replantear cómo concebimos el agua de lluvia en las ciudades, y nos presenta un cambio de paradigma al hablar de los sistemas urbanos de drenaje sostenible. La Dra. expone: “El agua de lluvia solía infiltrar en el suelo y en zonas vegetadas. Cuando se asfalta y se impermeabiliza, todo el agua escurre y con contaminación, y puede causar problemas de inundación y de saturación en las redes de transporte. Los humanos hemos cambiado el ciclo hidrológico en la ciudad.” Ante esta situación, introduce soluciones basadas en la gestión del agua desde el origen, que implica no tratar el agua de lluvia como un residuo que queremos evacuar rápidamente fuera de las ciudades, sino imitar el ciclo natural del agua, aprender a utilizarla como un recurso, y diseñar obras ingenieriles que vayan en este sentido. La Dra. Momparler brindó varios ejemplos de aplicación en los cuales el agua es redireccionada de altos a bajos vegetados, recogida en zanjas drenantes y en pavimentos permeables, almacenada para luego ser infiltrada lentamente para diversos usos, como el riego, el baldeo, y la recarga de acuíferos, etc. Con este aprovechamiento diferencial se puede ahorrar dinero y energía en las plantas depuradoras, se evitan caudales pico y se logra un mejor control de la contaminación.

Evidentemente hay mucho por pensar y hacer en lo que a la gestión del agua se refiere. Dados los problemas de escases y de contaminación, garantizar que todos los seres humanos tengan acceso al agua potable va necesariamente acompañado del cuidado del recurso hídrico y un eficiente y mesurado uso del mismo. La ingeniería civil al servicio del hombre y del medio ambiente es una gran herramienta para gestionar el agua en las ciudades y un cambio de paradigma necesario para que “cada gota cuente”.

Tatiana Alexia Mikaelian
Lic. En Ciencias Ambientales



Fuentes:
Censo Nacional 2010

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