UN AVANCE EN LA GESTIÓN DE ENVASES VACÍOS DE FITOSANITARIOS

Por Javier Serfilippo

Hace muy poco tiempo, para ser más precisos, el 6 de octubre de 2016, el Congreso Nacional promulgó la Ley N° 27.279, que busca promover la Gestión Integral de los Envases Vacíos de Fitosanitarios. No es esta una noticia menor, dadas las implicancias que dicha ley tiene sobre el cuidado de la salud de los pobladores rurales y del ambiente en general. Pero vayamos de a poco.



Fotografía: INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria).

¿A qué nos referimos cuando hablamos de productos fitosanitarios?

Los productos fitosanitarios son lo que conocemos comúnmente como “agroquímicos”, que incluye a los herbicidas, fungicidas, plaguicidas y demás biocidas que son aplicados para prevenir, controlar o destruir cualquier organismo nocivo que cause perjuicio en la producción, elaboración o almacenamiento de los vegetales. Quizá el más emblemático de ellos sea el glifosato, pero la verdad es que existe un sinfín de estos productos en el mercado.

Según estimaciones del Ministerio de Agroindustria, 17.000.000 de envases plásticos de fitosanitarios son utilizados y desechados anualmente en la Argentina, representando unas 13.000 toneladas de residuos. Actualmente, dichos envases vacíos no son manejados adecuadamente, por lo que están causando una contaminación importante al ambiente y poniendo en riesgo la salud de los pobladores rurales. Por ejemplo, uno de los problemas actuales es que los envases suelen ser descartados en el campo, quedando dispersos en el suelo o en el mejor de los casos, acopiados en galpones, pero representando una enorme cantidad de residuos peligrosos.

Por otra parte, dado que cerca del 60% de estos envases son bidones de 20 litros, muchas veces son reutilizados por los propios pobladores rurales, sin tomar los recaudos necesarios y poniendo en riesgo su salud. Otros posibles destinos son el entierro y quema, la comercialización informal y la disposición final en rellenos sanitarios no aptos. Vemos claramente que ninguna de estas alternativas es amigable con el medio ambiente y ponen en riesgo, incluso, la salud humana. La implementación de esta nueva ley busca reemplazar dichas prácticas por una gestión integral más sustentable.

¿Qué implica esta ley?

Independientemente de las problemáticas que existen por el uso y aplicación de estos productos sobre la salud humana y el ambiente, la nueva legislación tiene como objetivo la gestión responsable de los envases una vez vacíos. Por ello, prohíbe toda acción que implique el abandono, vertido, quema y/o enterramiento de envases vacíos de fitosanitarios en todo el territorio nacional. Además, prevé la implementación de un “Sistema de Gestión Integral de Envases Vacíos de Fitosanitarios” donde se detalle cómo gestionar cada tipo de envase, determinando los procedimientos que aseguren la devolución de los envases vacíos por parte del usuario, estableciendo la logística general para la gestión integral, garantizando la trazabilidad y corroborando el correcto tratamiento de los envases vacíos de fitosanitarios, entre otros.

Las opciones invocadas por la ley para la adecuada Gestión de los envases incluye, en orden jerárquico: la prevención en la generación de envases, la reutilización, el reciclado, la valorización y la disposición final.

Esta ley es muy positiva, pero requiere de ciertas obligaciones y responsabilidades por parte de los actores involucrados. Por ejemplo, los usuarios de los fitosanitarios (y por lo tanto generadores de envase vacíos) deberán llevarlos por sus propios medios hasta un Centro de Almacenamiento Transitorio (CAT), contando con un plazo de hasta un año para ello. En algunos casos, deberán realizar un lavado primario de los mismos previamente.

Los fabricantes de fitosanitarios (“los Registrantes”) serán los encargados de crear y mantener los CAT. Allí serán clasificados y derivados para su valorización o disposición final, según corresponda. Además, el Registrante será responsable por la Gestión Integral de Envases Vacíos, debiendo considerar aspectos ambientales en el diseño y presentación de sus envases y deberá elaborar e implementar programas de capacitación y concientización sobre manejo adecuado de envases vacíos de fitosanitarios.

Por su parte, el vendedor de fitosanitarios deberá entregar al usuario toda la información necesaria referida al Sistema de Gestión adoptado por el Registrante y colaborará con el Registrante para la implementación del sistema de gestión adoptado.

Celebramos la creación de esta ley y esperamos su pronta reglamentación, ya que esto supone asegurar un ambiente más saludable para las familias rurales y los seres vivos.

Javier Serfilippo
Lic. En Ciencias Ambientales


Fuentes:
Boletín Oficial de la Republica Argentina – Ley 27279.
Ministerio de Agroindustria, Secretaría de Agregado de Valor.

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