EL ETIQUETADO ENERGÉTICO

Por María Belén Satulovsky

Un gran aliado de la Eficiencia Energética.


Las etiquetas energéticas no sólo buscan informar, sino también concientizar acerca de la importancia del uso racional de la energía. Contiene una escala que comprende siete clases de eficiencias distintas, categorizadas mediante letras y colores. Con el extremo superior de la escala de color verde, correspondiente a la clase A, se indica a los equipos más eficientes, y con el extremo inferior, de color rojo, correspondiente a la clase G, se indica a los equipos menos eficientes.

El sistema de etiquetado adopta un formato diferente en cada país. En el caso de Argentina, se implementó el sistema Europeo, el cual comenzó a discutirse en el año 1996 y se adoptó recién en el año 2006, pasando a ser una obligación materializar las etiquetas en ciertos artefactos. Actualmente, las podemos encontrar en frigoríficos-congeladores, lavarropas, hornos eléctricos, gas natural, aire acondicionado, lámparas, y tubos fluorescentes.

Hoy en día solo el 11% de los productos se encuentran etiquetados, por lo que hay un largo camino que recorrer. Están en marcha medidas para incorporar la maquinaria industrial, alcanzando el 30% del consumo. Una vez consumada esta meta, el siguiente paso importante para los expertos será la incorporación del etiquetado al transporte, tanto público como privado, llegando al 59% del total. Lamentablemente el etiquetado en transporte es una tarea compleja y se prevé que recién a mediados de 2018 se pondrá en marcha.

¿Por qué es importante el etiquetado energético?

Debido al avance tecnológico, los niveles de consumo aumentan descontroladamente. Esto se debe en parte al derroche energético producto de los factores de comportamiento de la sociedad, como por ejemplo dejar encendidos las luces o la televisión cuando no se están utilizando. Se calcula que la mitad del ahorro energético tiene relación con el diseño eficiente de los electrodomésticos, y que la otra mitad, con el con comportamiento de los usuarios.

Por lo tanto, es importante la incorporación de más mercancías al sistema de etiquetado y que la sociedad pueda informarse acerca de la eficiencia de los mismos al momento de comprar un producto. Para lograr esto, en diciembre de 2015 se lanzó la iniciativa TOPTEN, una página Web que nació en Europa en el año 2000, en la cual se encuentran los productos más eficientes del estado, permitiendo buscar, elegir modelos e informar a los consumidores, fabricantes y retailers acerca de los modelos más eficientes, precios, y vida útil de los mismos.

Este sistema ha resultado una herramienta muy efectiva, por lo que es fundamental que todos los sectores sociales, políticos e industriales, se comprometan a respetar y utilizar productos eficientes para lograr un futuro sustentable.

María Belén Satulovsky, Bioproyecto.

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