¿CÓMO HACER COMPOST?

Por MARIANO QUINTEROS

El compost es un fertilizante creado a partir de la acción de bacterias, hongos y gusanos, sobre residuos orgánicos.



Contribuye a disminuir el volumen de basura doméstica y aporta materia orgánica al suelo ayudando a conservar y mejorar la fertilidad de la tierra. Es muy fácil de hacer y si se realiza correctamente no genera malos olores.

¿QUÉ SE NECESITA PARA HACER COMPOST?

1. Una compostera.
Según las preferencias, posibilidades, espacio y cantidad de residuos. En general cualquier contenedor no hermético, que posea orificios, va a funcionar. Puede incluso realizarse al aire libre en un pozo o una pila.
Para el tamaño debe tenerse en cuenta que, además del material a compostar, se colocarán capas de tierra y materiales secos, y que el volumen contenido puede verse reducido hasta un 25% con el transcurso del tiempo.

2. Herramientas para compostar (Opcional):
• Palas o rastrillos para revolver
• Guantes para manipular los desechos y herramientas durante los volteos.
• Regaderas o mangueras para regar el compost
• Una zaranda (similiar a un colador) para separar el material fino del grueso una vez extraido el compost. El material grueso retenido deberá volver a la compostera para terminar su proceso de degradación.

3. Seleccionar el sitio para compostar
La compostera debe estar ubicada a la sombra en verano y bajo el sol en invierno. Lo ideal es colocarlo bajo un árbol o arbusto de hojas caducas.

4. Disponer de un sistema para separación de residuos
Una buena alternativa es utilizar un tacho diferenciado. En este contenedor deberán disponerse los residuos que se llevarán a la compostera.

Para que la fermentación funcione se debe suministrar a los microorganismos el nivel de nutrientes que beneficie su reproducción y desarrollo, por lo que es necesario contar con una materia prima adecuada. Puede contener restos de frutas y verduras, cáscaras de huevo, restos de poda de jardín, hojas, flores, filtros de café, saquitos de té, yerba, pan, papeles y fosfóros usados. Evitar colocar carnes, grasas, lácteos, excremento de animales, tejidos sintéticos, colillas de cigarrillo, tetrabriks, productos químicos, plásticos, metales y vidrios.

5. Material seco
Como pasto desecado o papel de diario cortado en pequeños trozos.



PASOS A SEGUIR
Una vez separados los residuos orgánicos, llevarlos a la compostera. Por encima se coloca una capa de tierra y una capa de materiales secos. Las capas de tierra y material seco deben ser de tamaños similares, mientras que la capa de orgánicos puede ser más alta. Al agregar capas de material seco se evita la pérdida de agua, manteniendo la humedad del compost. También impide que se generen malos olores y regula la temperatura. Una vez armado el compost, colocar la tapa.
En general el proceso demora de 3 a 4 meses, puediendo tardar un poco más en invierno. Cuanto más pequeño sea el material, su descomposición será mas rápida.

Algunas consideraciones para el mantenimiento:
El proceso requiere la presencia de bacterias y hongos cuyo desarrollo depende de las condiciones de temperatura, humedad, nutrientes, pH y de la concentración de oxígeno.

AIREACIÓN: Para lograr un mejor compost es necesario realizar un volteo periódico de la pila. La aireación del compost aporta oxígeno necesario para las bacterias descomponedoras. Cuando la pila de compost tiene poco oxígeno, ocurre un proceso anaerobio que impide la completa degradación de la materia orgánica, produciendo malos olores y demoras en el proceso.
La demanda de oxígeno cambia a lo largo del compostaje: al inicio del proceso existe mayor demanda debido al rápido crecimiento de las distintas poblaciones microbianas, por lo que deberá revolverse la pila más frecuentemente.
Airear el compost también permite un control de la temperatura de la masa, la eliminación de agua excedente y la evacuación de CO2 y otros gases generados durante la biodegradación de la materia orgánica, como el gas metano.

HUMEDAD: El compost debe mantener un porcentaje de entre 40 y 60% de humedad. Esto permite la actividad microbiana que descompone la materia orgánica, haciendo posible el desarrollo de este fertilizante. También actúa como regulador de temperaturas e interviene en el intercambio de gases. Es importante no sobrepasarse con el riego. La consistencia debe ser similar a la del lodo, ya que el exceso de humedad tapona los poros y limita el ingreso de oxígeno al compost, generando putrefacción y malos olores. El exceso de humedad también puede generar lixiviación, un fenómeno en el que el agua se escurre junto con todo tipo de sustancias disueltas en ella. Cuando estas sustancias son nocivas, de esta manera se “lavan” elementos nutritivos del sustrato. Cabe destacar que las capas de material seco permiten retener este agua si no se encuentra en exceso.



Conclusión
Buenas razones para hacer compost:
» Es una práctica sencilla, que permite un ahorro energético y económico.
» Ayuda a reducir la cantidad de residuos que irían a los rellenos sanitarios.
» Se obtiene un abono orgánico que puede ser utilizado como enmienda del suelo, estabilizando su estructura en sus fases gaseosa, líquida y sólida.

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